Venganza sobre el asfalto
Título tras título,
la saga Burnout pone el listón más alto. Con
Burnout Revenge
alucinamos en colores haciendo
Takedowns a nuestros rivales, destrozándolos
de las formas más violentas y más
excéntricas. En esta nueva entrega, apodada
Revenge, volvemos al mismo planteamiento que
tanto nos gusta y nos engancha, destrozar a
todos los contrarios y quedar siempre (y
remarco siempre) ¡el primero! En el universo
Burnout los segundos no tienen cabida,
siempre hay que ir a por más.
El mismo planteamiento, pero no el mismo
juego, por algo ha pasado el tiempo, eso se
tiene que notar. Y se nota. En Burnout
Revenge los chicos de Criterion y de EA han
encontrado el entorno perfecto para
experimentar y crear un grandísimo juego en
todos sus aspectos, sobre una base que les
garantiza el éxito. Mejoras gráficas por
doquier, nuevos estilos de juego más
innovadores y mejora de los estilos ya
existentes, nuevas formas de golpear a
nuestros rivales en carrera y al resto del
tráfico, … Todo esto acompañado por una
banda sonora de lujo que hará las delicias
de cualquier jugador. ¿Os creéis con derecho
a quejaros? Yo creo que no. EA nos está
malacostumbrando con títulos así.
De nuevo el punto clave de Burnout es la
conducción. Nos volvemos a encontrar ante un
juego arcade cien por cien. Nada de
simulación, para eso ya existen otros
juegos. Con Burnout Revenge solo se busca la
diversión y el gamberrismo sobre cuatro
ruedas en estado puro. En los diferentes
modos de juego del título de EA podremos
pisar a fondo el pedal de nuestro vehículo
para hacer las mil perrerías a nuestros
contrarios y también a los pobres
conductores que se crucen en nuestro
temerario camino. La finalidad siempre será
la misma, ser el número uno y que nuestro
prestigio como peligro al volante no tenga
rival.
Por supuesto, y no hace falta ser muy
inteligente para darse cuenta, Burnout no es
un buen ejemplo de lo que se debe o no se
debe hacer en la carretera. Hay que tener en
cuenta que nos encontramos ante un juego, un
juego muy adictivo y entretenido, pero nada
más que eso. Muchos de vosotros que como yo
conduzcáis un vehículo y también juguéis
horas y horas a Burnout habréis notado esa
sensación de venganza, cuando alguien nos
adelanta de forma chulesca en la autopista,
en la que piensas: ¡Te has ganado un “Takedown”!.
Y es que este título traspasa las fronteras
del videojuego y se instala en nuestro
cerebro. No obstante, confío en vuestro buen
criterio y en que jamás se os ocurra llevar
a cabo este pensamiento. Simplemente
reprímete un poco y expulsa esa ira en tu
casa, con tu mando, delante de tu consola.
Esa será tu venganza.
Gráficos
El apartado gráfico de Burnout Revenge ha
mejorado bastante respecto a la anterior
entrega. Si el anterior nos sorprendió por
mostrarnos un juego de gran calidad, Revenge
no se quedará corto y nos mostrará un
acabado digno de elogios en todos sus
aspectos. No se han andado con tonterías los
chicos de Criterion y se han puesto a
trabajar duro para dar el aspecto que una
saga como esta merece.
Los escenarios, muy detallados y
coloridos en la entrega anterior, han
sufrido una ligera mejora que otorga al
título un toque mucho más realista y
vistoso, haciendo aun mayor la sensación de
circular por calles de ciudades reales,
manteniendo siempre un toque característico
de la saga. Los efectos especiales que
podemos encontrar en estos escenarios como
los destellos del sol y los reflejos de
estos en superficies han ganado consistencia
respecto a la entrega anterior. Otros
efectos como las chispas y el humo que
aparecerán en los no poco numerosos impactos
contra el tráfico o los edificios presentan
un aspecto genial, incluso sublime. Año tras
año el juego de EA nos muestra un acabado
más impactante y sobrecogedor, así da gusto
jugar.
Los modelos de los coches siguen en la
media a la que nos tenía acostumbrados el
juego. Coches deportivos, ficticios e
imposibles de ver por la calle, que
presentan unos reflejos y unos acabados un
punto por encima de los encontrados en su
anterior entrega. Como debe ser. Donde
volvemos a quedar sorprendidos es, de nuevo,
en los choques y las deformaciones de los
modelos de automóvil. Esta entrega nos
muestra unos choques sorprendentes,
impactantes, que incorporan nuevos efectos
como explosiones devastadoras y muy
trabajadas en las que nuestro coche se
desmorona por el aire. Sumando a esto los
efectos comentados anteriormente de chispas
y humo, que hacen que el resultado de los
accidentes de tráfico en Burnout Revenge
merezca mención especial.
No podíamos olvidar comentar en este
apartado la sensación de velocidad que
Burnout Revenge produce. De nuevo el efecto
túnel, que deforma los bordes de la pantalla
haciendo que pasen más rápido que el resto
hace que nos sintamos balas atravesando la
calzada. Da gusto fulminar el acelerador
hasta no poder distinguir la escenografía,
sintiendo la tensión de que,
inevitablemente, vas a chocar. Hasta que al
final chocas y tu coche se destroza entre
llamas, humo y chispas. Que bonito.
Sonido
La banda sonora de este título es de
lujo. Pocos juegos pueden presumir de poseer
una banda sonora tan elaborada como esta. No
es atrevido citar que los chicos de EA saben
escoger bien la música para sus juegos y
Burnout Revenge no es la excepción. Música
de todo tipo, con cierto predominio del Punk
y el Rock, sin descartar otros estilos más
electrónicos. Mencionando algunos de los
artistas que podemos encontrar dentro de la
B.S.O de este juego, podemos destacar:
Pennywise, Bloc Party, The Doors (una
remezcla de su Break On Trough),
Apocaliptica, Goldfinger, The Chemical
Brothers, Timo Maas (con la colaboración del
cantante de Placebo para su tema) y muchos
otros más. Sin lugar a dudas, una buena
compilación musical para conducir
temerariamente horas y horas.
El resto de efectos de sonido no
desmerecen nada al apartado comentado
anteriormente. Geniales resultan los efectos
de sonido cuando vamos conduciendo a todo
gas y escuchamos como se deforman los
sonidos del exterior. Este efecto contribuye
en dotar al juego de esa espectacular
sensación de velocidad. No nos podemos
quejar en lo referente al apartado sonoro,
la gente de Electronics Arts saben tratar a
sus clientes deleitandolos, a parte de con
grandes juegos, con dignas bandas sonoras.
Jugabilidad
Partiendo de la misma base que en la
entrega anterior, Burnout Revenge amplia el
abanico de posibilidades para disfrutar más
aun de la nueva entrega de esta saga. El
planteamiento es el mismo, debemos ser los
más sucios en la carretera y también los más
rápidos. Las dos características
correlacionan ya que nuestra conducta
agresiva hará que nuestro impulso se
incremente, consiguiendo velocidades de
escándalo.
Hasta aquí poco hay de diferente respecto
a la entrega anterior. El planteamiento es
bueno y no hay por qué cambiarlo. Eso sí, no
hay que estancarse, y eso lo tienen muy bien
aprendido los chicos de EA. Por eso se han
hecho gran cantidad de mejoras y se han
incorporado nuevas opciones. Una de las más
interesantes es el poder chocar con los
coches que circulan. De estos choques
podemos conseguir impulso y otros beneficios
como estampar a un contrario de rebote, ¿no
es genial? Pero hay que tener cuidado, ya
que los choques tienen que ser por detrás,
impulsando al pobre dominguero, sino seremos
nosotros los que mordamos el polvo en una
estruendosa colisión.
Entre las diferentes modalidades de
juego, como pueden ser: Contrarreloj, vuelta
rápida, furia al volante, choque, …
encontramos una nueva que aprovecha esta
nueva incorporación. Hablamos del Traffic
Attack. En ella tendremos que chocar contra
el máximo número de coches creando un
autentico caos circulatorio.
El resto de modalidades se mantiene
similar a las encontradas en Burnout Revenge
,
aunque en algunas de ellas se incorporan
nuevos aspectos como utilizar el
rompechoques en carrera y explotar de forma
un tanto suicida. También es el caso de la
modalidad choque. En esta se ha incorporado
una nueva característica que nos permitirá
salir con impulso extra si somos hábiles.
Eso sí, si no lo somos, calaremos el coche e
incluso, en el peor de los casos,
explotaremos cual perdedor.
El Tour Mundial nos espera para que
evolucionemos y nos convirtamos en los tipos
más duros de las carreteras de todo el
mundo. Ganando prestigio con cada victoria
conseguiremos ir desbloqueando nuevos retos
en diferentes emplazamientos y conseguir así
todas las pantallas y coches disponibles.
A parte de esto, tendremos a nuestra
disposición el indispensable modo
multijugador a pantalla partida típico y el
modo on-line que nos permitirá competir por
el título de “peor conductor” del mundo.
Conclusión
De nuevo EA y Criterion ponen en el
mercado un título con el que pasar las horas
muertas disfrutando de la conducción más
temeraria del mundo del videojuego. Una
armonía casi perfecta entre todos los
aspectos del juego hacen de Burnout Revenge
una opción de compra a tener muy en cuenta.
Buen entorno gráfico, jugabilidad más que
adictiva y una Banda Sonora digna de ser
editada en CD hacen de Burnout un buen
ejemplar para tu colección de videojuegos,
eso sí, mejor tenerlo siempre acompañado de
sus hermanos mayores. Menuda Saga.